Cuestión de gustos

Tomate, nuestra relación siempre fue complicada. Desde ese día, en mi infancia, en que me engañaste haciéndote pasar por gelatina de frutilla nada fue igual. A partir de entonces no te pude tener cerca. Te evité por todos los medios posibles. Aun cuando vos no hacías otra cosa que camuflarte en mi comida, yo me tomé el trabajo de descubrirte y sacarte de mi plato. Sigue leyendo “Cuestión de gustos”